Aprovechando
Debí pasar más tiempo estudiando cuando se acercaba la medianoche. Los resultados hubiesen sido distintos, pero tal como dijo el propio creativo: hay cosas más importantes. Y quizás eso se ha repetido hoy.
Hay algo en tu dolor que me duele a mí. Que me complica y despierta el maldito síndrome de protección... y que hace que se pierda el encanto, pero se estreche el vínculo. Siempre se puede hacer algo más. Siempre. Podrás seguir diciendo que soy un aprovechador o que soy raro o quizás cuántas cosas más. Pero de todas maneras la sonrisa no queda plasmada en mis labios después de saber que lloras. Cuánto lloras. Y por qué lloras.
Seguramente es eso lo más importante. Por qué. Es lo que te estarás preguntando. La maldad es incomprensible, podría nacer de envidia, de frustraciones o tal vez siempre estuvo ahí. No tengo palabras para aconsejarte de verdad, porque hasta cierto punto comparto tu sentimiento dentro del propio temor que tengo de despertar súbitamente sintiendo la ausencia.
Esta noche sólo espero que lleves varias horas durmiendo bien. Que tus lágrimas se hayan calmado y que, en algún momento, esboces una sonrisa mientras descansas. Quizás sea un sueño. Quizás te tome de la mano y te haga sentir regalona de nuevo. Esa dimensión es de ustedes dos: nadie, ni con persuasión ni con maldad, será capaz de romperla...
...mientras no envenenes tu corazón.
Hay algo en tu dolor que me duele a mí. Que me complica y despierta el maldito síndrome de protección... y que hace que se pierda el encanto, pero se estreche el vínculo. Siempre se puede hacer algo más. Siempre. Podrás seguir diciendo que soy un aprovechador o que soy raro o quizás cuántas cosas más. Pero de todas maneras la sonrisa no queda plasmada en mis labios después de saber que lloras. Cuánto lloras. Y por qué lloras.
Seguramente es eso lo más importante. Por qué. Es lo que te estarás preguntando. La maldad es incomprensible, podría nacer de envidia, de frustraciones o tal vez siempre estuvo ahí. No tengo palabras para aconsejarte de verdad, porque hasta cierto punto comparto tu sentimiento dentro del propio temor que tengo de despertar súbitamente sintiendo la ausencia.
Esta noche sólo espero que lleves varias horas durmiendo bien. Que tus lágrimas se hayan calmado y que, en algún momento, esboces una sonrisa mientras descansas. Quizás sea un sueño. Quizás te tome de la mano y te haga sentir regalona de nuevo. Esa dimensión es de ustedes dos: nadie, ni con persuasión ni con maldad, será capaz de romperla...
...mientras no envenenes tu corazón.
Acerca de este Escrito
Estás leyendo “
- Publicado por:
- Carlos,
- a las 03:13.
0 Comentarios (Publicar un comentario)